Personalización de tazas esmaltadas en sublimación vs vitrificación

Te contamos cómo se hace y las diferencias entre los dos tipos de impresión más utilizados para la personalización de tazas y otros productos

Últimamente recibimos bastantes consultas sobre el sistema de impresión empleado para la personalización de nuestras tazas esmaltadas RETROPOT.

A continuación veremos las diferentes opciones existentes e intentaremos resolver todas las dudas. Siempre hablando del caso particular de las tazas, platos y demás productos de acero esmaltado.

SUBLIMACIÓN

Nosotros no utilizamos nunca esta técnica porque creemos que no es la adecuada para personalizar vajilla esmaltada. La decoración no es duradera.

 

Los logotipos se imprimen digitalmente sobre un papel especial con tintas especiales de sublimación.

Después se coloca este papel impreso en contacto con la superficie a personalizar y se le aplica calor (unos 200 grados durante 2-3 minutos) con una plancha adecuada para ello que tiene unos moldes para tazas.

La tinta de sublimación reacciona al calor y pasa directamente del estado sólido al gaseoso, sin pasar por líquido, fijándose en la superficie y quedando lista la personalización.

 

Ventajas de la sublimación:

Amplia gama de colores, rapidez y sencillez de impresión. Los equipos necesarios no son muy caros. 

 

Desventajas de la sublimación:

La impresión no es permanente y termina borrándose. Esta desventaja es más evidente sobre nuestras tazas debido a la no porosidad y la dureza del esmalte empleado en los RETROPOT.

Se requiere el uso de productos químicos, ya que hay que aplicar previamente un polímero a cualquier pieza que queramos personalizar.

VITRIFICADO

Es la técnica que utilizamos siempre en nuestro taller para personalizar tazas y platos de acero esmaltado.

 

Dependiendo de la cantidad solicitada o el tipo de trabajo, se utilizan diferentes métodos para imprimir los logotipos sobre las piezas con tintas fundentes. Normalmente se hace en serigrafía, puede ser directamente sobre la taza o sobre papeles especiales de transferencia. Elegir el método apropiado depende de muchas variables y es distinto en cada pedido. También aplicamos decoraciones a mano. 

Tras esperar 24h para que seque al tacto, se introducen las piezas en hornos cerámicos de alta temperatura donde pasan por un ciclo de cocción durante horas hasta llegar a unos 1.000 grados. De esta manera conseguimos llevar los materiales al mismo punto de fusión y los colores y el esmalte se reblandecen para fundirse en integrarse en uno solo.

Después de un enfriamiento controlado y progresivo para evitar choques térmicos y la aparición de grietas, la pieza queda terminada.

 

Ventajas del vitrificado:

La impresión es permanente y muy duradera, resistiendo perfectamente el paso del tiempo, usos extremos, rayaduras o lavado en lavavajillas.

 

Desventajas del vitrificado:

El proceso es más laborioso. Requiere más tiempo, instalaciones y hornos especiales para llevarla a cabo y su coste es algo superior.


RESUMIENDO:

La impresión vitrificada es el sistema que nosotros utilizamos en nuestro taller de personalizado. Es el mejor sistema para personalizar vajilla esmaltada, el trabajo tiene más calidad y garantiza que los logotipos y colores permanecerán inalterables de por vida. 

Además hemos desarrollado nuestro propio método para poder hacer también pequeñas cantidades sin gastos iniciales.

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